Select Page

El Cap de Creus es un parque maritimoterrestre con una gran biodiversidad marina, donde el viento de tramontana da forma a sus rocas. Sus islotes, calas y acantilados aparentan calma, a pesar de que los navegantes de sus aguas lo llaman a la zona como el ‘Cabo del Diablo’ que acumula innumerables historias de náufragos y salvamentos.

La forma de las rocas de los acantilados inspiraron a Salvador Dalí en su obra. De hecho, llamaba al Cap de Creus cómo ‘su delirio geológico grandioso’. Si visitas Can Sidru te recomendamos que visites la residencia privada de Dalí, construida en 1930 en Portlligat, a pocos kilómetros de Cadaqués. En la Casa Museo Dalí de Portlligat podrás ver como vivía Gala y Dalí, el taller donde pintaba, los espacios exteriores, sus objetos, los dormitorios y mucho más.

Cadaqués es el pueblo ampurdanés que acogió la infancia de en Salvador Dalí, a pesar de que el universo del artista se amplió a tres centros neurálgicos del Ampurdán, conocidos como el Triángulo Daliniano: Cadaqués, Púbol y Figueres.

El año 1970 Dalí dedicó su tiempo a un nuevo proyecto: la construcción del Museo Dalí a Figueres. El recinto se reformó recuperando el antiguo teatro de Figueres y el recinto amurallado de la ciudad. El Teatro-Museo Dalí de Figueres se inauguró en 1974. La Torre Galatea fue su residencia durante los últimos años de su vida.

En el museo, podrás visitar las obras más importantes y emblemáticas del artista como el Autorretrato blando con beicon frito (1941), La panera del pan (1945), Leda atómica (1949) y Galatea de las esferas (1952), entre muchas otras.

 

ferran pestaña / CC BY-SA