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La Garrotxa es tierra de volcanes. Situada al norte de Cataluña, en la cuenca alta del río Fluvia, las cabeceras de la Mug , el rio Bungent y la riera de Llémena, los pueblos de la Garrotxa destacan por su entorno natural, una fauna espectacular y una vegetación variada, además de las condiciones climáticas que hacen de esta comarca un lugar privilegiado.

 

Pueblos de la Garrotxa mediavales para disfrutar del verano

 

La Garrotxa es una de las comarcas con más diversidad de paisajes, montañas, prados , volcanes y maravillosos pueblos medievales con mucha historia. El testimonio de estos pueblos en el transcurso de los años han dejado un legado que merecen ser conocidos.

¡Toma nota y visítalos este verano!

Argelaguer es un municipio situado en la orilla izquierda del río Fluviá, sobre una extensa llanura. Tiene bosques de álamos para disfrutar de un gran paisaje.

Sant Joan les Fonts, formado por tres grupos de población, es un paso obligado para los amantes de los deportes de aventura.

Santa Pau, el pueblo más rico y variado en fenómenos volcánicos. Está situado en el centro mismo del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, entre de Olot y Mieres, de relieve accidentado por los conos volcánicos del Croscat, Roca Negra y Santa Margarita.

Castellfollit de la Roca es único, además se ser una de las entrada al Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.

La Vall d’en Bas, con una unidad geográfica y paisajística de primer orden, consta de núcleos catalogados como históricos y artísticos.

Mieres, uno de los municipios más tranquilos de La Garrotxa.

Sant Feliu de Pallerols, ubicado al norte del municipio, forma parte del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.

Tortellá, es una de las puertas de entrada a la Alta Garrotxa.

Besalú, un pueblo único para sentir que te transportas a la Edad Media, una postal del medievo que fluye en armonía con su arquitectura de piedra.

  Pont romànic de Castellfollit de la Roca, la Garrotxa.